LOS HERMANOS EN LA ORDEN

 

- ¿Hubo siempre Hermanos en la Cartuja?

- Cuando San Bruno se retiró al desierto de Chartreuse, dos de sus compañeros eran laicos: Andrés y Guérin. Fueron ellos los primeros Hermanos de la Orden. Siempre hubo Hermanos en la Cartuja. Con leves variaciones, el número de Hermanos en la Orden Cartujana ha permanecido durante siglos, como en la actualidad: siete u ocho hermanos por cada diez Padres.

- ¿Actualmente en la Cartuja de Miraflores?

- La Comunidad está compuesta de 12 Padres, 11 Hermanos y 5 Novicios.

- ¿Por qué es importante y hasta necesario un Hermano en la Cartuja?

- Porque gracias a los Hermanos ha sida posible la observancia en la Cartuja a través de los siglos.

- Explique...

- Para los Padres, la reclusión de la celda es algo sagrado. Pero esta vida de celda les impide dedicarse a las tareas materiales del Monasterio que, forzosamente, exigen abandonar la celda.

- Y estos trabajos...

- Los asumen los Hermanos que, aunque participan de la misma vocación solitaria que los Padres, la realizan de distinta forma.

- Luego la soledad de los Hermanos es...

- Es más mitigada porque dedican unas seis horas al trabajo manual fuera de sus celdas.

 

CONVERSOS Y DONADOS

- ¿Qué es un Hermano converso?

- La palabra converso no tiene sentido peyorativo. En la Regla de San Benito se considera la vida monástica una conversión: «veniens ad conversionem» (c. 58). Algunas Reglas antiguas llamaban converso al monje, y desde el siglo XI esta palabra se aplicó con preferencia a los monjes laicos o Hermanos, a los que no estaban destinados al sacerdocio. Cuando se escribieron las «Consuetudines Cartusiae» la palabra “converso” era el nombre más corriente para designar a los Hermanos y así ha perdurado hasta nuestros días.

- De acuerdo. ¿Y qué es un Donado?

- En el siglo XIII era frecuente que ciertas personas piadosas se ofrecieran voluntariamente a servir a la Cartuja y quisieran pertenecer «de alguna manera» a la Orden, sin pretender obligarse, sin embargo, a la estricta vida de los monjes. Y así, con diversos nombres, fueron apareciendo varias clases de personas unidas a la Orden con unos lazos más o menos fuertes. Entre ellos, los Donados han llegado a nuestros días, aunque profundamente transformados. Los Capítulos Generales los van acercando cada vez más a las observancias de la Cartuja hasta casi convertirlos en unos conversos sin votos. Hasta el Capítulo General de 1981, los Hermanos Conversos tenían que pasar por el estado de Donados antes de comenzar el Noviciado de Conversos. Desde 1981 esta obligación ha desaparecido y se considera el estado de Donado, no como una etapa previa, sino como un estado definitivo.

- De acuerdo. Y ¿qué hay que hacer para ser Donado?

- Quien desea ser Donado perpetuo tiene que pasar una prueba de cinco años, al final de los cuales, si ha sido hallado digno, se compromete públicamente a guardar pobreza, castidad, obediencia y a vivir según los Estatutos de la Orden. Los Estatutos admiten también el régimen en que la Donación se renueva cada tres años E.O.C. 2.19.7.

- ¿Hace votos?

- No son votos religiosos, pero el mismo hecho de leer la fórmula de la Donación perpetua en la Misa conventual, da a la Donación un carácter sagrado. A partir de ese momento se les llama Donados perpetuos.

- ¿Son muchos?

- Nunca han sido numerosos, pero existen en todas las Cartujas.

- Exteriormente, ¿en qué se diferencian?

- Sólo se diferencian de los demás cartujos en que su cogulla no lleva trabas ya que éstas son el signo de la profesión religiosa que los Donados no hacen.

- ¿Tienen las mismas obligaciones que los cartujos profesos?

- No. No están obligados a la abstinencia a pan y agua de los viernes, ni a los ayunos de la Orden. Pero, cuando gozan de salud, es frecuente que no quieran aceptar estas mitigaciones y viven como Hermanos conversos sin votos.

- Entonces... estrictamente hablando ¿son religiosos cartujos?

- Aunque no hagan votos, los Estatutos quieren que se les llame monjes, ya que de hecho llevan vida monástica y pertenecen a la familia cartujana.

Los Estatutos han tomado posición en defensa del estado de Donados perpetuos, reproduciendo con algunos retoques una Ordenación del Capítulo General de 1892. «En la casa de Dios hay muchas mansiones; entre nosotros hay Padres y Conversos, y hay también Donados que, dejando como aquellos el mundo, entraron en la soledad de la Cartuja para vivir al abrigo de la clausura, dedicados a la oración y al trabajo, consagrando toda su vida al Señor. No pocas veces, personas muy santas prefirieron vivir y morir en el estado de Donados adscritos entre los hijos de San Bruno, para poder gozar de su herencia eterna» E.O.C. 2.19.1.

 

FORMACIÓN DE LOS HERMANOS

- Volvamos a hablar de los Hermanos...

- Sí. Los Hermanos Cartujos, desde los comienzos hasta nuestros días, han impresionado por su estabilidad y su elevado nivel espiritual. Tienen en la Cartuja un lugar propio perfectamente definido.

- ¿Y a qué se debe?

- A la vigilancia de los Capítulos Generales, a la cercanía del Prior y Procurador, pero sobre todo al clima espiritual de silencio y soledad del que Padres y Hermanos participan por igual, aunque según modalidades distintas.

- ¿Cuál es la preparación de un Hermano Cartujo?

- Un largo camino a recorrer. Más largo incluso que el de los Padres.

- Veamos...

La duración del Postulantado es variable y depende, en buena parte, de la formación espiritual del candidato.

Si la conducta del postulante deja entrever una vocación segura, previa votación de la Comunidad, se le admite al Noviciado de Converso. Su duración es de dos años.

- ¿Quién es el P. Maestro de los Hermanos Cartujos?

- Normalmente el P. Procurador, aunque últimamente es frecuente que lo sea el mismo P. Maestro de los Padres. El P. Maestro dirige su formación y les ayuda a superar las pruebas y dificultades que encontrarán en el camino. Todas las semanas los novicios tienen una conferencia, además de la obligatoria para todos los Hermanos que tiene lugar el domingo por la tarde.

- ¿Cuándo ha acabado satisfactoriamente el Noviciado...?

- El Hermano hace su primera profesión por tres años. Desde ese momento, el Hermano queda constituido en miembro de la Orden. Al final de esos tres años, el Converso temporal, renueva su compromiso por otros dos años. Durante todo este tiempo sigue bajo la tutela del Padre Maestro.

- De modo que para llegar a Hermano Cartujo se necesitan siete años de formación.

- Así es. Acabados los siete años de formación satisfactoriamente, llega el momento ¡tan deseado! de consagrarse definitivamente a Dios por los Votos solemnes. El nuevo Hermano Cartujo, ya profeso de la Orden, lee la fórmula en la Misa conventual. Luego la deposita sobre el altar como símbolo de su entrega a Dios.

- Está bien. Pero supongamos que llega a la Cartuja un religioso de otro Instituto, que tiene ya votos perpetuos, y quiere ser Hermano Cartujo...

- Después del Postulantado, si es apto, comienza inmediatamente el Noviciado de converso.

- ¿Y por cuánto tiempo?

- Cinco años. Al final, si ha convencido, es admitido a la profesión solemne.

- Correcto. Pero en conjunto, ¿qué calidad tiene la formación que se les da a los Hermanos Cartujos?

- La formación es sólida, adaptada a su estado. La Orden ha dispuesto para ellos lo que hoy llamamos formación permanente. Es decir, durante los 7 años primeros de su vida cartujana, orientados por el P. Procurador o por el P. Maestro, dedican un tiempo todos los días al estudio de la Biblia, Teología, Liturgia, Espiritualidad... Estos estudios se adaptan a las posibilidades de cada Hermano. A lo largo de su vida pueden seguir estudiando.

- Un caso...

- Todos los domingos del año, asisten a conferencias cuyo tema obligado son nuestros Estatutos, la Teología Dogmática y Moral, la Sagrada Escritura, la Liturgia y la Teología ascética.

- ¿Qué leen los Hermanos?

- Los Hermanos frecuentan la Biblioteca de la Casa. Las secciones de Teología y Espiritualidad son las más cuidadas.

 

ORACIÓN Y TRABAJO

- ¿Cuántas horas trabaja al día un Hermano?

- Seis.

- ¿Qué es el trabajo en la Cartuja?

- Algo más que una tarea humana. Es un medio de perfección.

- ¿Cómo logran, en pleno trabajo, conservar el espíritu de oración y soledad?

- Los Estatutos de la Orden aconsejan usar con frecuencia de las jaculatorias. Incluso, interrumpir el trabajo con breves momentos de oración.

- ¿Qué trabajos no se permiten?

- Los ajenos a la vida monástica.

- Por ejemplo...

- Los que exijan salir del Monasterio.

- Ya...

- Y se aconseja que no trabajen junto con obreros sino en caso de necesidad.

- ¿Trabajan los cartujos en grupo?

- Si es posible se procura que cada uno trabaje solo en la obediencia encomendada.

- ¿Es importante el silencio?

- Sí. Es muy importante trabajar en silencio durante el trabajo. En nuestros Estatutos se dice: «Sólo el recogimiento durante el trabajo hará del Hermano un contemplativo». E.O.C. 2.15.10.

- ¿Tanta concentración espiritual no puede ir contra la eficacia laboral?

- No, normalmente. En su campo de trabajo el Hermano goza de libertad e iniciativa. Y la dedicación e interés por su trabajo convierte no raramente a los Hermanos Cartujos en verdaderos especialistas.

- Por ejemplo...

- Por ejemplo... Algunas 'industrias' cartujanas son fruto de esta laboriosidad y dedicación. En siglos pasados fueron muy renombradas las fundiciones de la Gran Cartuja, y en nuestros días lo es el licor «Chartreuse» cuya compleja elaboración dirigen los Hermanos. En España y fuera de ella son bien conocidos los vinos del Priorato de la desaparecida Cartuja de Scala Dei (Tarragona), y los caballos de raza cartujana criados y seleccionados por los Hermanos de la Cartuja de Jerez a finales del siglo XVIII.

- Y... digamos, la oración «oficial», la del coro, ¿cómo está regulada para los Hermanos Cartujos?

- Como la de los Padres, por el rezo de las Horas canónicas, aunque algo más reducidas.

- ¿Suplen los Hermanos las Horas canónicas con algo...?

- Es frecuente que los Hermanos prefieran rezar determinado número de padrenuestros y avemarías por cada Hora del Oficio Divino. Así se hacía antiguamente.

- ¿Cuándo oyen Misa los Hermanos?

- Pueden oír la Misa que les dice el P. Procurador, muy de mañana. Y si lo prefieren pueden asistir a la Misa conventual con los Padres, a las ocho.

- Como Vds. no desayunan, ¿qué hacen y dónde están los Hermanos entre la Misa y la hora del trabajo?

- En sus celdas, dedicados a la oración y lectura espiritual.

- ¿Y acabado el trabajo?

- Al mediodía, antes de la comida, hacen una visita de un cuarto de hora al Santísimo.

- ¿Y por la tarde...?

- Interrumpen el trabajo para dirigirse a la iglesia y cantar las Vísperas con los Padres.

- ¿A qué hora acaban la jornada de trabajo?

- A las seis y media. Antes de cenar hacen otra visita de un cuarto de hora al Santísimo.

- Y habiendo cenado...

- Terminan los rezos que ponen fin a la jornada cartujana y se acuestan.

- ¿A qué hora?

- A las ocho de la tarde.

- Y... ¿se levantan?

- A medianoche, para asistir a los Maitines con los Padres.

- ¿Y se vuelven a acostar?

- Entre la una y media o las dos de la madrugada, antes que los Padres, pues no están obligados a asistir  a los Laudes salvo en días festivos.

- ¿Y llegados a sus celdas, los Hermanos se acuestan?

- No inmediatamente. Al llegar a sus celdas dedican un cuarto de hora a la llamada «oración materna», que hace tomar conciencia al Hermano cartujo de su papel de intercesor. Postrado en tierra va lentamente exponiendo al Señor las necesidades de la Iglesia y del mundo. Nadie escapa a las intenciones de esta oración: desde el Papa hasta el último pecador de la noche en que descansan sus hermanos los hombres.