Los diferentes pasos de la formación monástica

 

 

 

 

 

 

 

Si la experiencia vocacional ha sido buena, el aspirante vuelve a su casa y se toma un tiempo de reflexión. Si sigue decidido, se le pide que arregle sus asuntos y se determina la fecha de su ingreso.

El primer paso en la vida monástica es el postulantado, que dura varios meses. Durante este tiempo el candidato viste de seglar, pero en los oficios de la iglesia se cubre con una capa negra. Después de varios meses, el postulante se prepara con unos días de retiro para comenzar el noviciado. Para este acontecimiento se elige la víspera de alguna fiesta; en ella se viste el hábito blanco de cartujo y la capa negra, distintivo de los novicios.

El noviciado dura dos años, al final de los cuales el novicio hace los votos temporales por tres años. Concluido este tiempo, volverá a renovarlos por dos años más, y, finalmente, al término de estos siete años largos de prueba y preparación, emitirá los votos solemnes y definitivos. En el transcurso de estos años, el monje del claustro ha ido haciendo los estudios eclesiásticos para ordenarse sacerdote, lo cual sucede algún tiempo después de haber emitido los votos solemnes.

   
     
 

Cartuja de Miraflores