Edad Contemporánea
En la Cartuja
La Cartuja en la Contemporaneidad
La Guerra de la Independencia fue fatal para la historia del Monasterio, teniendo los monjes que abandonarlo por un cierto tiempo ante el saqueo por parte de las tropas napoleónicas de muchos de los bienes artísticos. Abandonadas las tropas francesas España hacia 1813, la Cartuja vivió una época oscura políticamente por la supresión de muchas casas religiosas y una difícil situación propiciada por los gobiernos de principios del siglo XIX.
En siglo XX, cabe decir que los Monjes superaron todas las dificultades propias de la época y habitan todavía hoy el monasterio. Preocupados por su estado de conservación, en los últimos 20 años se han promovido diversas actuaciones para restaurar las vidrieras, los sepulcros reales, los muros y patios del monasterio, con el objeto de preservar mejor la realidad patrimonial y posibilitar que se siga conservando prácticamente intacta por muchos años.
Generosidad de los monjes
Tenemos constancia de las visitas de los reyes Carlos I, Felipe II, Felipe III y Felipe IV a la Cartuja de Miraflores en la Edad Moderna, registradas por diversas fuentes. Todas destacan la admiración de los monarcas hacia las grandes obras que se conservan en el Monasterio.
Hitos Cronológicos
1808
Los franceses invaden la Península Ibérica. Se suprimen los Institutos religiosos.
Los Cartujos se refugian, en parte, en La Cartuja del Paular (Madrid), para luego dispersarse. La Cartuja de Miraflores se convertirá en cuartel y será saqueada y profanada. Además, se destruye parte del patrimonio artístico que albergaba.
1814
FernandoVII reestablece las comunidades monásticas y vuelven los cartujos a Miraflores.
1820
Nueva supresión de prácticamente todas las Casas de las Órdenes monacales en España.
En el Paular pudieron reunirse algunos Cartujos. Los bienes serían vendidos en subasta pública.
La Cartuja pasaba a ser propiedad del Estado.
1821
Asalto y profanación del monasterio por gentes armadas de Burgos que, entre otras vicisitudes, rompen la corona y el cetro de la estatua de Juan II en el sepulcro real.
1823
Restablecimiento de los Institutos monásticos. Los cartujos vuelven a Miraflores y recuperan en parte sus bienes.
1835-1836
Decreto de extinción de las Órdenes regulares en España y desamortización de los bienes.
Salida de los monjes del monasterio a las cartujas francesas. La Cartuja pasa de nuevo a ser propiedad del Estado.
1845
Pequeñas reparaciones: se pavimenta en parte la iglesia, se rehacen las verjas de los sepulcros, se enjabelga (blanquear las paredes con yeso, cal y arena) el templo.
1864
D. Fernando de la Puente, arzobispo de Burgos, consigue que la propiedad de La Cartuja pase del Estado a la Mitra burgalesa como casa religiosa, como templo venerado y como monumento histórico.
Durante un tiempo había sido almacén de carne para el ejército durante las guerras e improvisado museo.
1880
Cesión del monasterio a la Orden de san Bruno.
Vuelven los monjes cartujos a ocupar sus dependencias, a restablecer la clausura y formalizar la observancia hasta hoy.
1931
Arreglos en la crestería y el tejado.
1952
Se terminó de arreglar la entrada al monasterio y los locutorios (estancias donde los monjes reciben las visitas de sus familiares).
1965
Se arreglan los tejados de las capillas laterales.
1967
Pavimentación de las capillas laterales.
1969
Renovación del enlosado original de la iglesia.
1974
Sustitución de vigas de madera por vigas de cemento en el tejado de la iglesia.
Desde 1975, trabajos de restauración, mantenimiento y remodelación de diferentes partes del monasterio (atrio de la iglesia, zaguán, portería, locutorios…).
2003-2006
Restauración del conjunto de vidrieras de la iglesia.
2005
Se restaura la cubierta de la iglesia.
2005-2006
Se devuelve el esplendor al sepulcro de los reyes, sepulcro del infante Alfonso, retablo mayor y pinturas del trasaltar.
2005-2006
Rehabilitación de las capillas laterales.
2009
Se reconstruye y habilita al público el claustro de la portería.
2010
Se restaura la portada de acceso a la iglesia y se habilitan las tres capillas laterales como zona expositiva.