Blog Espiritual

Distracciones en la oración

Es una experiencia muy común. Ya lo experimento santa Teresa: ”El entendimiento e imaginación entiendo yo es aquí lo que me daña, que la voluntad...

Dios nos escucha siempre

Así es. Pero como decía san Agustín comentando la primera carta del apóstol san Juan, Dios no socorre inmediatamente según la voluntad del orante...

La fe de María

Oh María, ¡qué grande es tu fe! Tu prima Isabel, llena del espíritu Santo, te dijo: “Bienaventurada la que ha creído, porque lo que te ha dicho el...

No enterremos el espíritu

Metidos en las mil preocupaciones de la vida siguiendo las tendencias naturales de la carne, la sensualidad… Todas estas cosas sepultan el...

El don de la oración contemplativa

A través de la oración deseamos que el fuego de la gracia se encienda en nuestro corazón. La oración de por sí no produce la chispa que hace...

Lo esencial de la oración de Jesús

Es conocida, sobre todo en el monacato oriental, la práctica de la oración de Jesús. Es una sencilla jaculatoria tomada básicamente del Evangelio...

Hombres de oración

Cualquier persona que trate de llevar una auténtica vida interior necesita, como decía San Pablo, orar continuamente. Teófano el Recluso, monje y...

Los frutos de la oración continua

Según un Padre oriental, la oración incesante vence el mal a través de la esperanza en Dios; conduce al hombre hacia una santa simplicidad...

Oración continua

Según Teófano el Recluso, la oración continua consiste en permanecer siempre ante Dios en adoración. Esta es su exacta descripción. Y desde este...

Oración en el espíritu

Hay una oración que hacemos nosotros, y otra que sobreviene por sí misma. Habitualmente para orar nos valemos de un libro de oraciones o de...

“Señor, enséñanos a orar”

Podemos estar orando con los labios y vagabundeando con la mente. Podemos orar con los labios y estar más o menos atentos a lo que decimos...

Orar desde el corazón

Para obrar bien es necesario pasar por el corazón lo que se dice con los labios. Un teólogo oriental nos dice: Vuélvete a Dios haciendo descender...